Rediseñando en plástico

Desde hace más de 50 años existen cantidad de artículos fabricados en plástico, de todo tipo, a nivel de calidad y ámbito industrial. A pesar de todo, para una gran parte de la sociedad, continúan siendo objetos que sustituyen el real hecho de cerámica, madera, metal, etc.

Muchos diseñadores continúan subrayando este carácter de sustitución ya que al realizar un determinado bien en plástico, lo único que hacen es trasladar “calcando” el mismo sin tener en cuenta ni las propiedades ni características de los plásticos, ni tan siquiera el proceso de producción de los mismos.

El porqué se piensa en el plástico como sustitución, es debido a muchas razones de las que se puede apuntar:

  1. Disponibilidad de polímeros.
  2. Objetos de función decorativa o de envoltura.
  3. Objetos con poca demanda mecánica y de poca duración

La mejora en la aplicación de los plásticos en ciertos sectores y la sofisticación de los procesos de producción ha motivado contemplar el plástico con otra perspectiva, como es el caso de automoción, juguetes, etc. y el diseño destinado a una “vida larga” por las enormes cualidades de los plásticos para conseguir bienes de equipo de gran resistencia, duración y estética de forma, gracias a sus propiedades lo que los hacen insustituibles.

Diseño de bienes de equipo de vida larga

A excepción de juguetes y envases, los bienes duraderos, se fabrican con materiales tradicionales, tales como, acero, aluminio, madera, cristal; intentar sustituir estos productos por plástico, fabricando pieza a pieza, no tiene sentido ya que los ratios de precio y propiedades mecánicas son favorables netamente a los productos tradicionales. Con esta diferencia, puede parecer imposible hacer bienes de equipo con material plástico; sin embargo, eso es posible, si se abandona la filosofía de la sustitución pieza a pieza en favor de un desarrollo global del producto.

Tal filosofía, conlleva cuatro campos de actividad:

  • Diseño, como arte de concebir una pieza teniendo en cuenta las características del material, opción de fabricación e ingeniería.
  • Análisis: predecir la calidad del producto en función de las herramientas de cálculo en ingeniería.
  • Ciencia de los materiales: conocimiento del comportamiento de los materiales en la vida real y en laboratorio.
  • Proceso de fabricación: conocimiento de la transformación de materia prima con toda la maquinaria y equipamiento utilizado.

Esta cultura hay que aplicarla al plástico.

Estructura de un producto tradicional

Un bien está compuesto normalmente por numerosas piezas que cumplen una función durante un período de tiempo. TV, telefonía, electrodomésticos, aviones, automóviles, barcos, etc., son conjuntos de piezas ensambladas; por ejemplo, un avión consta de aproximadamente 250.000 piezas.

Una primera pregunta que surge a las primeras de cambio es el porqué de tantas piezas; esto es debido porque el diseño está basado en materiales tradicionales que se encuentran en el mercado en tamaños y formas normalizadas. Se pueden adquirir láminas de acero en distintos espesores, anchuras y longitudes, vigas de geometrías sencillas. Pero en el momento en que se solicita irregularidad, placas de doble curvatura, etc., es cuando se necesita un material sin restricciones en la forma, como le ocurre al plástico. El coste muchísimo más elevado de los materiales tradicionales en transformación, montaje fiable, planta o taller, transporte y manutención, almacenamiento, empaquetado y acabados, son gastos a considerar en un proceso de diseño con materiales tradicionales en donde un fallo de uno solo, supone el fallo de todo el producto.

Las versiones en plástico de las mismas piezas, pueden rendir la misma propiedad funcional de la misma, como por ejemplo, materiales compuestos, fibra de vidrio, resinas, etc. y un fallo en una pieza, no solo no supone el fallo del producto, sino, que se vuelve a reutilizar y con propiedades para la fabricación, a veces mucho mejores en máquina que la materia prima original o virgen.